La magia y la ciencia de dar teta

La conexión entre la leche materna y el sistema inmune infantil es fascinante. Acabo de leer un artículo de revisión muy reciente que brinda una visión muy completa de cómo la leche materna da forma al sistema inmune innato y adaptativo del bebé. Me parece interesante resumir algunos de los puntos principales:

  • El sistema inmune de un bebé comienza a desarrollarse en el útero y continúa después del nacimiento.
  • La leche materna juega un papel fundamental en este proceso, dado que contiene una larga lista de componentes que influyen en el desarrollo del sistema inmune de las mucosas en el lactante. Estos componentes incluyen células inmunes, microorganismos, mucinas, citocinas, receptores solubles y oligosacáridos.
  • Uno de los aspectos más importantes es que la leche materna proporciona inmunoglobulinas (también conocidas como anticuerpos) que han sido producidas por la madre. Estos anticuerpos ofrecen al bebé protección a través de lo que se conoce como inmunidad pasiva contra los patógenos.
  • Los oligosacáridos de la leche materna (OLM) son el tercer componente mayoritario de la leche.
  • Los OLM alimentan los microorganismos beneficiosos en el intestino del bebé transferidos por la madre durante y después del nacimiento. Así, los microorganismos beneficiosos se multiplican rápidamente para colonizar el intestino del bebé.
  • Además, recientemente se ha descubierto que ciertos microorganismos presentes en la leche materna pueden desempeñar un papel en la siembra y formación del microbioma intestinal del bebé.
  • Los microorganismos del microbioma del bebé ayudan a entrenar el sistema inmunológico en desarrollo. El microbioma infantil también juega un papel clave en la regulación de la integridad de la barrera intestinal.
  • Por último, se ha descubierto recientemente que los OLM modulan directamente la expresión génica en los mastocitos y las células caliciformes del tracto gastrointestinal.

¿Qué significa todo esto?

Que la leche materna proporciona inmunidad pasiva mientras madura el sistema inmunológico del bebé, y también puede protegerlo contra afecciones crónicas mucho después del destete.

Bibliografía consultada:

Dawoda, B., Marshalla, J. S., & Azadc, M. B. (2021). Breastfeeding and the developmental origins of mucosal immunity: how human milk shapes the innate and adaptive mucosal immune systems. Curr Opin Gastroenterol37:1-10.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s